TU NOMBRE SOSTENIDO POR LA LUZ DEL OTOÑO
Tiempo curvado sobre
las palabras nocturnas con que mi voz purísima
golpea sobre los altos y anchurosos
farallones del tiempo.
Bajo la estrella intacta
recorro con los cinco sentidos del recuerdo
el nombre tuyo sostenido apenas
por la luz del Otoño cayendo con las últimas
parálisis del tiempo.
Aparece la voz
helada por la alegría
y tu rostro insinúa su sonido de estatua
Sin embargo no estás
aquí, cerca de mí,
conmigo.
Está tan sólo el aire
el sol y el sudoroso trajín de la mañana.
No he despertado. No.
Sin embargo, anochece.
David Moya Posas